El diario El País recogió ayer la polémica que existe en Venezuela a raíz de un proyecto de ley para prohibir poner nombres extravagantes, ridículos o en lengua extranjera a los recién nacidos. Como es de suponer en un país donde abundan ese tipo de apelativos, la reacción de la oposición y de diferentes sectores de la sociedad ha sido inmediata e iracunda, pues lo interpretan como un recorte de la libertad de los padres y una intromisión del Estado en asuntos privados y familiares.
El artículo hace hincapié en lo que esta norma, de aprobarse, puede significar para los habitantes del estado venezolano de Zulia, en la frontera con Colombia, donde es tradición bautizar a los niños con nombres de filósofos griegos, extranjeros, famosos y personajes de ficción. O con nombres inventados.
Siempre he sentido un particular interés por este tema, que para muchos resulta banal y meramente anecdótico. En algún lado conservo un cuaderno de espiral en el que durante años recopilé nombres curiosos, combinaciones graciosas de nombres y apellidos e historias interesantes relacionadas con la decisión de llamar a un hijo o hija de una u otra manera. Me vienen a la memoria ahora algunos ejemplos: el de un hombre de la Patagonia llamado Lino Rojo, una joven alumna que responde al nombre de Elsa Quito, una mujer bautizada Linda Casa, los adolescentes Galileo y Olmo y la pequeña Varina, cuyo nombre nace de la mezcla de los de sus progenitores, Víctor y Karina.
Esta última historia ocurrió en Argentina, donde sólo se puede inscribir a los recién nacidos con los nombres que figuran en un listado del Registro Civil. Por este motivo, los padres de Varina debieron abrir un expediente ante el organismo pidiendo que se les concediera una excepción y justificando detalladamente la ocurrencia. Hay que decir que el listado ha abandonado en los últimos años esa rigidez para incorporar un gran número de nombres extranjeros o inusuales que puso de moda la televisión (Brisa), la música (Madonna), el cine (Winona) o el deporte (Ayrton).
Esa reglamentación argentina y los intentos por aprobar una ley similar en Venezuela me hicieron pensar inmediatamente en Uruguay. Al igual que en Zulia, este pequeño país rioplatense atesora, entre sus grandes peculiaridades, la firme y antigua costumbre de utilizar nombres extranjeros y grandilocuentes. Como allí no hay restricción de ningún tipo y están extrañamente ajenos al influjo de las tendencias que seducen al resto del mundo, los uruguayos nombran a sus retoños según les plazca. Y suele darles especial orgullo llamarlos igual que ciudades, personajes o presidentes estadounidenses, por lo que es frecuente toparse con ciudadanos llamados Roosevelt, Winston, Franklin, Nelson, Milton o Washington.
En este sentido, España es muy tradicional. Aquí los niños y niñas responden a los nombres de sus abuelos o padres y (cada vez menos) al de los santos. Sin embargo, la historia y la religión también pueden regalar, si se escarba, curiosas formas de figurar en el Registro Civil.
Actualización 26-12-07
A raíz de este post recuperé mi vieja manía de coleccionar anécdotas, datos y curiosidades referidas a los nombres. Con ese espíritu nace mi nuevo blog Nombres propios.







7 Septiembre, 2007 a las 13:45
El asunto de los nombre ridículos debería ser cuestión, más que de ley, de sentido común y ganas de no desgraciar a tus hijos.
Saludos
7 Septiembre, 2007 a las 16:33
Bueno, que temita. Es que quién protege el derecho de los recién nacidos? Creo que un caso en España es uno al que llamaron Kevin Costner de Jesus (y no se que apellido después). Pobrecito, no da! Algo de eso hablan acá…
http://www.galeon.com/juliodominguez/2006/nombre.html
Pero claro, yo siempre elijo ser libre. No me gustan ese tipo de leyes, pero menos aún los padres sin sentido común!!!!
7 Septiembre, 2007 a las 16:51
Estoy de acuerdo con Juan, SENTIDO COMUN es lo que hay que aplicar, porque creo que hay nombres muy inusuales que son lindos y no saldrían a la luz si se aplica una ley y tampoco da que todos nos llamemos MARIA!!!! JAJAJA
7 Septiembre, 2007 a las 19:09
Me encantó el post, Laura. Además, muy completo.
Acá les copio una lista con los nombres más populares en EEUU durante esta década: http://www.ssa.gov/OACT/babynames/decades/names2000s.html
9 Septiembre, 2007 a las 20:05
He alucinado con el texto. Me has descubierto un mundo de coas que ni sospechaba. Por una vez, sólo por una vez, me tranquiliza comprobar que la tradición en España es un síntoma de sentido común (no quiero decir de normalidad).
Nos leemos!!!!
10 Septiembre, 2007 a las 18:54
Así es, sentido común es lo que se necesita en este y otros muchos aspectos de la vida. Pero recuerden lo que alguien dijo: “el sentido común es el menos común de los sentidos”.
José Ángel (Sesión Discontinua): me alegra que encuentres interesante una de mis (inútiles) pasiones, jaja. Nos leemos, claro.
3 Octubre, 2007 a las 03:20
hola yo creo que los nombres propios son los que las personas tienen, por ej:maria ese nombre es propio, por que es solo de esa persona por que esa persona es diferente e las demas no importa que otra gente lo tenga por que todas tienen diferentes personalidades.
17 Febrero, 2008 a las 04:00
Mi hijo es el primer NATXO de España, no le pudimos poner NACHO porque era despectivo (comida mejicana). Pero conseguimos no pnerle el de Ignacio (el mío, horrendo).
Si alguien quiere más información: natxo@natxodiego.com
7 Marzo, 2008 a las 00:25
[...] escribe un muy buen post sobres esto en Carpe Diem y el diaro El Mundo informa sobre un pueblo que quiere batir el record de nombres raros llamando a [...]
20 Marzo, 2008 a las 17:56
Para, para, para. Lo de país pequeño no te lo acepto. Uruguay ocupa 177.000 km2 aproximadamente. Si fuera un país europeo sería un país mediano en ese continente. Empezando por ahi.
) que es argentino. Ahhh, visteh . No todos los nombres raros son de Uruguay.
Segundo, si mal no recuerdo existe un sacerdote que se llama Mamerto (el dice que es mamerto pero q no ejerce
26 Marzo, 2008 a las 17:56
Hola amigos;
Me gustaría que me indicarais de donde proviene el nombre de AUSTIÓN
GRACIAS SALUDOS
9 Octubre, 2008 a las 01:29
muy bueno el articulo. yo soy papà y le puse a mi bebe varina porque lo vi en un programa y era el nombre de una modelo. pero me gustaria saber que significado tiene (y si lo tiene).podrias buscarlo y mandarlo a mi coreeo muchas gracias
30 Diciembre, 2008 a las 22:52
Pues en mi opinion, si toda tu vidas tendras que cargar con tu nombre, como padre debes de tomarte el tiempo de buscar e investigar los posibles nombres para tus hijos ya que ademas de gustarte como suena , por lo menos sepas que significa cuando los propios niños te pregunten.
Saludos
4 Enero, 2009 a las 21:13
esta chido
4 Marzo, 2009 a las 19:18
Buenísimo lo de los nombres, es interesante y muy divertido, y claro, se convierte en algo muy serio cuando deciden llamarte Usnavy. El tema es, que a los seres humanos nos cuesta encontrar el equilibrio, o nos pasamos o no llegamos, o todos nos llamamos María y José (muy aburrido) o Yovany, Yuleidys, Yuneisys (muy Kitsch).
Sinceramente, opino que mientras menos prohibiciones mejor, ya bastantes tenemos, abogo por el sentido común de muchos padres como bien decía Laura.
Creo que el tamaño del país no tiene nada que ver con los nombres (lo digo por el amigo uruguayo), supongo, no soy para nada una estudiosa del tema, tiene más que ver con la historia del país en general, y muchísimos otros factores, yo no tengo ningún problema en decir, que mi país, Cuba, seguramente lleva la vanguardia en eso de los nombres raros, y es aún “menos grande” que Uruguay, pero con más habitantes así que seguramente les ganamos la batalla de los nombres raros, los dos son países hermosos, pequeños y con muchos nombres raros ¡ole!
Algunos ejemplos de personas que conocí:
Dayamanti, Siuduti, Yuleidys, Yunieski, Yurisleidis, Yaneisi.
Blanca Nieves (una chica negra).
También tenemos los de la herencia soviética (Vladimir, Tatiana, Lenin, Alexei, Iván, etc.) y algunos extraídos de cuentos de León Tolstoi y de películas soviéticas (ambos me encantaban), increíble pero cierto.
Coexisten con los del santoral (suelen ser más comunes en personas mayores), sólo en mi familia, Nicasio, Bienvenida, Francisca, Casimira.
Y, por supuesto, nombres en inglés, de esos un montón, más o menos los que ya todos conocemos, y muchísimos más de combinaciones de dos nombres, de nombres leídos de atrás hacia delante, en fin, es que somos muy creativos, ¿que se va a hacer? ¡pobres niños! Sólo esperemos que no prohiban el poder cambiarse el nombre, claro, eso también es un peligro y un problema si alguna vez tienes que hacer algún trámite legal. Mi bisabuelo se llamaba John Eugene y cuando llegó a Cuba se puso Pablo, ¡qué idea brillante! Le quisimos hacer la Nacionalidad Norteamericana a mi abuela para que pudiera viajar más facilmente a ver a su familia y fue una odisea, al final se logró, nada, que esto de los nombres trae cola y mucha.
19 Marzo, 2009 a las 17:24
Bueno… solo recordarle a Mariouy que Uruguay no está en europa y dentro de América si que es pequeño en tamaño, pero muy grande en encanto, belleza y la caliudad de su gente. En America Latina toda hay que contener la risa por las combinaciones idiomáticas de lo nombres, mientras en Venezuela usan siglas como Usnavy=US Navy o Agetilde en Brasil= Agenor y Matilde, en el cono sur la invasión de Jessicas, Karen, Stephan y otros, hace que muchas veces resulte ridiculo al nombrarlo junto al apellido. Recuerdo en Perú a una chica llamada Jandarc (Jeanne D’arc) Mamani Choque y a su hermana Quinelizabet mamani Choque;Juana de Arco y la reina Isabel en versión aymara, que tal?
23 Diciembre, 2009 a las 13:05
Claro, me doy por aludida con el comentario de Juanjo, efectivamente yo soy un vivo ejemplo de esas combinaciones, ¡¡¡¡viva!!!!! Es decir, en castellano y según el santoral, yo sería Catalina ¡¡ole!!!