Bookcrossing en Madrid
Publicado por Laura on 29 Abril, 2008
Una tarde de principios de diciembre de 2005 abandoné 20 poemas de amor y una canción desesperada sobre un muro en una calle de Chefchaouen, en Marruecos. Tenía la esperanza de que alguien lo recogiera, lo leyera y lo dejara a su vez en algún otro sitio público para que el magistral poemario de Neruda fuera saltando de corazón en corazón sin recalar en ninguno más que a través de la memoria de lo leído y el recuerdo de los sentimientos que esas palabras evocaron. Hasta el momento no he recibido noticias de su paradero. Es posible que nunca más sepa de él o que dentro de unos años alguien mande un aviso diciendo que lo encontró en la otra punta del globo: forma parte del juego del bookcrossing.
Para quienes son aficionados (yo no tuve la constancia más allá de ese primer intento) y para los que sienten curiosidad hay una cita en Madrid entre el jueves y el domingo próximos, cuando se realizará el V Encuentro Nacional de Bookcrossing. Entre otras actividades, los bookcrossers españoles han organizado una liberación masiva de libros para el sábado a partir de las 12 en el Paseo de Coches del Parque del Retiro. Todo aquel que se acerque a la zona podrá “cazar” un libro, llevárselo a casa para leerlo y liberarlo posteriormente, o, si lo prefiere, puede acudir con sus propios libros para liberar.
En España el bookcrossing cuenta con alrededor de 33.000 afiliados, lo que la sitúa en el quinto lugar en el ranking de países donde funciona este movimiento. Barcelona es la ciudad con más bookcrossers (unos 6.100), seguida muy de cerca por Madrid (5.400).
Links:
Bookcrossing España









30 Abril, 2008 en 1:30 am
Me encanta el bookcrossing, desde antes de ser “famoso” (el bookcrossing; yo aún no lo soy, por suerte). Más de una vez he dejado un libro, generalmente barato y de bolsillo, en cualquier sitio. Mi lugar favorito es la barandilla del puente de Triana, en Sevilla. Solía poner una pequeña firma, y algo así como: “Primera lectura: DD-MM-AAAA”. Ya lo sé, no es muy original ni extenso, pero creo que deja a las claras por qué está el libro sólo en mitad de la calle.
30 Abril, 2008 en 4:26 am
“Imaginar el pasado de esos libros, desandar sus muchas lecturas en anotaciones hechas al margen para vislumbrar qué hombres y mujeres habían consagrado sus días y sus noches a esos volúmenes, desentrañar sus sueños y placeres en las observaciones garabateadas al pie de página, intuir la pasión no correspondida o el romance fogoso en una vieja dedicatoria, todo eso conformó un ejercicio casi diario de fisgoneo poético que alimentó mi imaginación adolescente tanto como las películas de Fellini o Truffaut.” Escribí este párrafo hace apenas unas horas (http://caetaneando.blogspot.com/2008/04/solos-y-solas.html) y me topé con este fenómeno que desconocía. Es una idea poética la conmovedora la de dejar libros por ahí, a la espera de lectores nuevos que lleven nuevos sueños en sus corazones. Libros viajeros en el espacio y en el tiempo, que nos sobrevivirán. Libros de la buena memoria.
30 Abril, 2008 en 5:49 am
me gusta la idea, creo que me apunto.
saludos
1 Mayo, 2008 en 4:38 am
Cuando vos estabas escribiendo este post yo abría “20 poemas de amor y una canción desesperada” en la librería del corte inglés de Zaragoza. Mis papás se enamoraron con ese libro. Me tropecé ayer con él y se me cayeron un par de lágrimas. Creo que en otro blog comenté hace tiempo que la abuela de un amigo me prestó “Los cuentos de la selva” y le dije “lo termino y lo traigo”. “No querida, no es necesario, prestalo a alguien porque los libros deben circular”. Tomá. Directora rosarina de las de antes y ya conocía las virtudes del bookcrossing.
2 Mayo, 2008 en 10:10 am
primera vz en mi vida que escucho esto y me parece genial . Yo que soy lectora empedernida me voy a incluir en esta idea. besos.
3 Mayo, 2008 en 1:44 am
Que buena idea. Yo encontré un libro por Barcelona alguna vez. En este caso, si lo recogí le volví a dejar después. Sería magnífico encontrar libros por ahí y convertir la ciudad en una gran biblioteca.
5 Mayo, 2008 en 11:45 am
Me uni a los del bookcroosing un par de veces (en ARG, dejando “la insoportable Levedad del ser ” en una estatua en la Plaza Moreno en La Plata, y “las venas abiertas de Latinoamerica” en una placita en Madryn) pero debo confesar que las dos veces me dolio horrores dejar a los libros porque soy de las personas que se apegan mucho a los libros que le gustan. Los leo y releo, marco, hojeo, acarreo a todos lados.
Me parece una idea buenisima, sobretodo si estimula la lectura variada y porque tiene un poco de magia. Hay que aprender a soltar los libros nomas…