El domingo 20 de este mes la mayor parte de mis amigos, compañeros de trabajo y familia próxima (en kilómetros) va a ir a votar para elegir al nuevo presidente español. Yo no.
Yo puedo elegir al presidente de Italia, país donde nunca viví, o de Argentina, donde no resido hace diez años (tengo doble nacionalidad). Pero no al de España, donde estoy desde hace nueve años y donde trabajo desde entonces, he formado una familia, tengo mi casa y pago mis impuestos.
“¡Aquí vivo, aquí voto!” es la campaña que han lanzado varias asociaciones de inmigrantes para promover un cambio en las leyes que permita que los extranjeros residentes en España puedan votar en las elecciones generales (hace un tiempo ya lo podemos hacer en las municipales). Tenemos derecho a decidir quiénes van a decidir sobre nuestra vida.
En un mundo globalizado y en permanente migración, creo que es un derecho, e incluso un deber, que resulta obvio e ineludible.

Totalmente de acuerdo. Tal como dices, en una sociedad globalizada debiera ser lo natural.
Me pasa algo parecido, puedo votar en Argentina y en España, pero no creo tener derecho “moral” a votar en Argentina habiendo emigrado hace 9 años.
Eso si, conociendo el paño, debiera exigirse una residencia permanente mínima, de lo contrario tendríamos “turistas electorales” por toda Europa.
Publicado por Daniel | 4 noviembre, 2011, 23:55Me ha encantado la propuesta, porque ando zapeando en busca de cualquier iniciativa que nos haga trascender al provincianismo y nos lleve hacia la Aldea Global, que es donde me gustaría vivir en el futuro. Seguir atados a un dato tan insignificante como el lugar de nacimiento me parece una muestra de ese pasado de caciquismos localistas. Me encantaría que la posibilidad de votar tuviera que ver con cuestiones de verdad importantes (dónde trabaja uno, dónde vive, dónde forma su familia…).
Publicado por Luis Muiño | 10 noviembre, 2011, 13:37