Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus

“Los hombres somos como un edificio y dedicamos al amor una habitación, las demás son para el bricolaje, para los niños, para los amigos, para el trabajo…la mujer en cambio tumba todos los muros y deja que el amor lo inunde todo. La mujer es mucho más capaz de amar que el hombre, mucho más dada, mucho más generosa y espléndida. Es así por naturaleza”.

Antonio Gala, revista Woman.

Humor para empezar la semana

Frases de humor para empezar la semana*:

smile.jpg- La experiencia es un peine que llega cuando te quedaste calvo.

- Vive todos y cada uno de los días como si fuese el último. Alguna vez acertarás.

- Niños en el asiento delantero pueden causar accidentes. Accidentes en el asiento trasero pueden causar niños.

- Si crees que el mejor camino para llegar al corazón de un hombre es el estómago, es mejor que sepas que estás apuntando muy alto.

- Por mayor que sea el agujero donde caigas, sonríe: todavía no hay tierra encima.

- Algunos jefes son como las nubes. Cuando desaparecen, el día se vuelve maravilloso.

- Errar es humano. Echarle la culpa a otro, estratégico.

- Los hombres mentirían menos si las mujeres no preguntaran tanto.

- La mujer se casa pensando que él cambiará. El hombre se casa pensando que ella no cambiará. Ambos se equivocan.

* Me llegaron por correo electrónico en uno de esos pdf que le hacen la competencia al spam de la lotería inglesa, los herederos africanos y los productos para alargar miembros. Llevan la firma de la web brasileña HumorTadela, aunque sospecho que probar su verdadera autoría puede ser más complicado que hacer el árbol genealógico de los hijos de la pareja Brad-Jolie.

Escrito en Citas surtidas. Etiquetas: . 3 Comentarios »

La Bacall

Lauren Bacall“The old days were great, but they don’t exist any more. So why upset myself thinking about them?”
(Los viejos tiempos fueron fantásticos, pero ya no existen. ¿Así que por qué molestarme en pensar en ellos?)

“I love my profession. I have tremendous respect for it. What I don’t have respect for is the red carpet and the celebrity scene. It’s become a zoo. It’s so stupid”.
(Amo mi profesión. Tengo un tremendo respeto por ella. Lo que no respeto es la alfombra roja y el ‘mundillo’ de las celebridades. Se ha convertido en un zoológico. Es tan estúpido.)

Estas frases sueltas forman parte de una larga entrevista que la actriz Lauren Bacall, de 82 años, otorgó al periodista Martyn Palmer, del diario británico Times.
La que fue la última esposa de Humphrey Bogart, de quien la separaban 25 años pero la unía una gran compenetración tanto dentro como fuera de la pantalla, confiesa su soledad de décadas. Bacall dice que “ya no existen los grandes hombres”, asegura que jamás planificó su vida y revela que no puede imaginarla sin amigos, pese a que muchos de ellos se han muerto en los últimos años.
Sus respuestas son un compendio de inteligencia, carácter y personalidad. También, el testimonio de una época de divas seductoras y elegantes que se extingue junto con sus protagonistas.
Bacall, que en su juventud fue conocida como ”The Look” (la mirada), sigue en activo. Su última película es The walker (El caminante), dirigida por Paul Schrader y que se estrenará a finales de año en Estados Unidos y Reino Unido.

La sabiduría de los niños

flores silvestres
La travesura es algo que nos habla para que hagamos cosas que a otras personas no le agradan.
Diana Brito, 10 años.

La sencillez es buena para aprender lo difícil.
Abraham Pérez, 11 años.

La sabiduría es saber elegir lo que nos conviene y cuando creemos que tenemos razón en algo dejar abierta la oportunidad de que alguien nos haga cambiar de idea.
Silverio Payano, 13 años.

Yo estoy agradecido de muchas cosas que nadie sabe ni me atrevo a contar.
Carlos Alfredo de la Rosa, 12 años.

Queremos irnos a otros mundos y no podemos, entonces hacemos ciencia ficción.
Nikaury de Peña Silvestre, 12 años.

La libertad es cuando uno se siente con mucho alivio.
Yilcania Cuevas, 9 años.

La crisis es como algo que viene de lejos, como un ciclón, algo terrible, una cosa que pasa.
Luis M. Valdez, 10 años.

Selección de frases incluidas en Filosofía de la periferia, de Fej Delvahe. El libro es una antología de dichos y pensamientos de los niños y niñas a los que este teólogo, escritor y poeta ceutí dio clases durante casi una década en una escuela de un barrio pobre de Higüey, en República Dominicana.

Gelman, el poeta

La realidad es compleja, y creo que uno también lo es. El tema no es buscar complejidad, la poesía no es una cuestión de voluntad y aunque habrá quien lo hace, en lo general no es cosa de buscar una expresión compleja o simple, sería un error. Lo que hay que buscar es lo que uno necesita expresar, la obsesión. Lo complejo es la poesía misma, en el sentido de que es inaferrable, y la búsqueda de un milagro es lo que empuja a escribir.
Lo dijo Juan Gelman al ser consultado en una entrevista sobre las dificultades de su oficio, el de poeta. El mismo que lo ha mantenido en la lucha, tenaz y apasionado, durante todos estos años.
El 3 de este mes Gelman cumplió 77 años. Hijo de ucranianos emigrados a Argentina, vivió allí hasta que el exilio lo llevó a Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México, donde reside en la actualidad.
El único hijo del poeta es un desaparecido más de la dictadura militar argentina junto con su esposa, quien estaba embarazada cuando los capturaron a ambos en un registro en el domicilio familiar. En 2000, y tras largos años de búsqueda, Gelman logró encontrar a su única nieta.

Casualmente, hoy Gelman está en España, concretamente en Málaga. Leerá esta tarde sus poemas en el Salón de Plenos de la Diputación.
Además, puedes leer las inquietudes del poeta en su propio blog.

La historia de García Márquez

“Mi madre me pidió que le acompañara a vender la casa. Había llegado a Barranquilla esa mañana desde el pueblo distante donde vivía la familia y no tenía la menor idea de cómo encontrarme. Preguntando por aquí y por allá entre los conocidos, le indicaron que me buscara en la librería Mundo o en los cafés vecinos, donde iba dos veces al día a conversar con mis amigos escritores. El que se lo dijo le advirtió: ‘Vaya con cuidado porque son locos de remate’. Llegó a las doce en punto. Se me plantó enfrente, mirándome a los ojos con la sonrisa pícara de sus días mejores, y antes que yo pudiera reaccionar, me dijo:
- Soy tu madre.

Algo había cambiado en ella que me impidió reconocerla a primera vista. Tenía cuarenta y cinco años. Sumando sus once partos, había pasado casi diez años encinta y por lo menos otros tantos amamantando a sus hijos. Había encanecido por completo antes de tiempo, los ojos se le veían más grandes y atónitos detrás de sus primeros lentes bifocales, y guardaba un luto cerrado y serio por la muerte de su madre, pero conservaba todavía la belleza romana de su retrato de bodas, ahora dignificada por un aura otoñal. Antes de nada, aun antes de abrazarme, me dijo con su estilo ceremonial de costumbre:
- Vengo a pedirte el favor de que me acompañes a vender la casa.
No tuvo que decirme cuál, ni dónde, porque para nosotros sólo existía una en el mundo: la vieja casa de los abuelos en Arataca, donde tuve la suerte de nacer y donde no volví a vivir después de los ocho años. Acababa de abandonar la facultad de derecho al cabo de seis semestres, dedicados más que nada a leer lo que me cayera en las manos y recitar de memoria la poesía del Siglo de Oro español. Había leído ya, traducidos y en ediciones prestadas, todos los libros que me habrían bastado para aprender la técnica de novelar, y había publicado seis cuentos en suplementos de periódicos, que merecieron el entusiasmo de mis amigos y la atención de algunos críticos…”

El protagonista, un joven de 23 años, juerguista, rebelde, fumador y periodista con sueños de escritor, es Gabriel García Márquez. Así comienzan las memorias “Vivir para contarla” del Nobel colombiano, a quien hoy medio mundo le festeja su octogésimo cumpleaños.
Cuando tanto se ha dicho y se ha escrito sobre él (y más allá de recomendar fervientemente su lectura), opto por dejar aquí la punta del ovillo para desentrañar su propia historia, una saga peculiar que, como bien dice Marcelo Figueras, se revela como la única receta -unida a una hábil imaginación y a un agudo poder de observación- de su realismo social, mal entendido como “mágico”.

Marina habla sobre la inteligencia

Algunos conceptos que expuso el filósofo español José Antonio Marina esta misma mañana, durante las Primeras Jornadas del Plan Avanza “La sociedad de la información para todos”:

- El gran error de muchos hoy en día es creer que la inteligencia está en la tecnología y no en quien la utiliza.

- Lo que va por la red son significantes y no significados, por eso se necesitan inteligencias que los descifren.

- ¿Por qué personas muy inteligentes hacen cosas estúpidas? Porque una cosa es la inteligencia que se posee y otra el uso que se le da a esa inteligencia.

- La gran creación de la inteligencia es la ética. Y, aunque suene estúpido, la bondad.

- La inteligencia es la capacidad de resolver problemas.

- La gran inteligencia es práctica.

Las jornadas se realizarán hoy y mañana y pueden seguirse en directo por internet.

La vida sencilla de Octavio Paz

Llamar al pan el pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día,
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;
reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
beber y en la embriaguez asir la vida,
bailar el baile sin perder el paso,
tocar la mano de un desconocido
en un día de piedra y agonía
y que esa mano tenga la firmeza
que no tuvo la mano del amigo;
probar la soledad sin que el vinagre
haga torcer la boca, ni repita
mis muecas el espejo, ni el silencio
se erice con los dientes que rechinan;
estas cuatro paredes –papel, yeso,
alfombra rala y foco amarillento-
no son aún el prometido infierno;
que no me duela más aquel deseo,
helado por el miedo, llaga fría,
quemadura de labios no besados;
el agua clara nunca se detiene
y hay frutas que se caen de maduras;
saber partir el pan y repartirlo,
el pan de una verdad común a todos,
verdad de pan que a todos nos sustenta,
por cuya levadura soy un hombre,
un semejante entre mis semejantes;
pelear por la vida de los vivos,
dar la vida a los vivos, a la vida,
y enterrar a los muertos y olvidarlos
como la tierra los olvida: en frutos…
Y que a la hora de mi muerte logre
morir como los hombres y me alcance
el perdón y la vida perdurable
del polvo, de los frutos, y del polvo.

“La vida sencilla”, de Octavio Paz (poeta, ensayista y diplomático mexicano, 1914 -1998).

Escrito en Citas surtidas. Etiquetas: . 1 comentario

Leer y escribir, según Susan Sontag

La lectura por lo general precede a la escritura. Y el impulso
de escribir casi siempre se desata por la lectura. La lectura,
el amor a la lectura, es lo que incita el sueño de ser una escritora.
Y, mucho tiempo después de que se es una, la lectura de
los libros que otros escriben —y la relectura de los libros queridos
del pasado— constituye una distracción irresistible de la escritura.
Distracción. Consuelo. Tormento. Y, sí, inspiración”.

(…)

Leer el resto de esta entrada »

Contra el fanatismo. Amos Oz

“¿Cómo curar a un fanático? Perseguir a un puñado de fanáticos por las montañas de Afganistán es una cosa. Luchar contra el fanatismo, otra muy distinta. Me temo que no sé exactamente cómo perseguir fanáticos por las montañas, pero puede que consagre una o dos reflexiones a la naturaleza del fanatismo y a las formas, si no de curarlo, al menos de controlarlo. Se trata de una lucha entre los que piensan que la justicia, se entienda lo que se entienda por dicha palabra, es más importante que la vida, y aquellos que, como nosotros, pensamos que la vida tiene prioridad sobre muchos otros valores, convicciones o credos.
La actual crisis del mundo, en Oriente Próximo, o en Israel/Palestina, no es consecuencia de los valores del islam. No se debe a la mentalidad de los árabes como claman algunos racistas. En absoluto. Se debe a la vieja lucha entre fanatismo y pragmatismo. Entre fanatismo y pluralismo. Entre fanatismo y tolerancia. El 11 de septiembre no es consecuencia de la bondad o la maldad de Estados Unidos, ni tiene que ver con que el capitalismo sea peligroso o flagrante. Ni siquiera si es oportuno o no frenar la globalización. Tiene que ver con la típica reivindicación fanática: si pienso que algo es malo, lo aniquilo junto a todo lo que lo rodea
.
El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal. La gente que ha volado clínicas donde se practicaba el aborto en Estados Unidos, los que queman sinagogas y mezquitas en Alemania, sólo se diferencian de Bin Laden en la magnitud pero no en la naturaleza de sus crímenes. Desde luego, el 11 de septiembre produjo tristeza, ira, incredulidad, sorpresa, melancolía, desorientación y, sí, respuestas racistas –antiárabes y antimusulmanas– por doquier. ¿Quién habría pensado que al siglo XX le seguiría de inmediato el siglo XI?”.

Extraído del ensayo “Contra el fanatismo”, del escritor israelí Amos Oz (Editorial Siruela).
El primer capítulo de esta obra fue el regalo de Reyes que la Universidad de Alcalá de Henares hizo este año a sus 24.000 alumnos.

Escrito en Citas surtidas. Etiquetas: . Deja un Comentario »