Se muere, no se muere, se muere, no se muere…

El cine y la literatura están plagados de árboles que piensan, sienten y se comunican. Si eso ocurriera en la realidad, y por tanto el viejo castaño que acompañó a Anna Frank durante su encierro fuese una de esas plantas humanizadas, en este momento su sufrimiento sólo se podría comparar al de un preso en el corredor de la muerte. Un condenado al que, minutos antes de cumplirse su hora, acaban de volver a salvar de la horca.
Me explico: el castaño que la niña veía desde su ventana, mientras se ocultaba de la persecución nazi en Amsterdam, lleva muchos años enfermo. Tiene una plaga incontenible que ha ido minando su fortaleza, por lo que la amenaza de derrumbe es real e inminente. El dueño de la casa donde está el longevo ejemplar presentó hace un tiempo una solicitud para derribarlo, pero la reacción inmediata de la opinión pública, que defiende la presencia del árbol como símbolo de libertad y de la lucha por los derechos humanos, desembocó en un largo proceso judicial que ha ido concediendo sucesivas prórrogas al fatal desenlace.
La última acaba de ser anunciada y parece ser definitiva. Según la Fundación Anna Frank, el municipio, los vecinos, la Bomenstichting (Fundación holandesa de defensa de los árboles), la Casa de Ana Frank y el propietario del solar han llegado a un acuerdo sobre la conservación del castaño. Las partes acordaron que antes de finales de mayo próximo se colocarán en torno a su tronco unos caballetes de refuerzo, se le podará la copa y se fijará su estructura para evitar su caída y permitir a la vez que siga creciendo. De este modo, se espera que el árbol podrá seguir en su sitio entre cinco y quince años más como mínimo. Además, la Support Anne Frank Tree (Fundación de apoyo al árbol de Ana Frank), responsable de la ejecución de estas medidas, establecerá un dispositivo de control permanente del castaño.

AQUÍ puedes ver el legendario castaño en vivo y en directo.

Anteriores posts sobre este tema:
Los últimos días del castaño de Anna Frank
El árbol de Anna Frank

Escrito en Naturaleza. Etiquetas: , . 1 comentario

Dos décadas después

Veinte largos años de reuniones, estudios, debates y votaciones. Es el tiempo y el gran esfuerzo que demandó aprobar un texto consensuado en el que se fija la posición de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de los aborígenes.
La Declaración de Derechos de Pueblos Indígenas fue aprobada finalmente hoy con 143 votos a favor, cuatro en contra y once abstenciones.
El documento no tiene carácter vinculante, por lo que no obliga a los países que participan de la ONU a llevarlo a la práctica, pero sí sirve como instrumento de indudable peso a nivel internacional para quienes luchan por los derechos de la comunidad aborigen mundial, formada por 370 millones de personas.
Según se informa, “la Declaración consta de 46 artículos y establece parámetros mínimos de respeto a los derechos de los pueblos indígenas, que incluyen propiedad de la tierra, acceso a los recursos naturales de los territorios donde se asientan, respeto y preservación de sus tradiciones y autodeterminación (…) también reconoce derechos individuales y colectivos relativos a la educación, la salud y el empleo”.
El punto que motivó los mayores enfrentamientos y llevó a Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia a votar en contra es el referido al suelo. En el texto se afirma que los aborígenes deben ser consultados sobre su traslado y que se los debe indemnizar de manera justa y equitativa en caso de llegar a un acuerdo. Los cuatro países que rechazan esta postura afirman que choca con las respectivas legislaciones nacionales y que el enunciado puede prestarse a “una variedad de interpretaciones”, en palabras del propio embajador canadiense a la BBC.
El pataleo del grupo opositor no es menor por cuanto se trata de naciones con grandes asentamientos indígenas. Dejando eso a un lado, y conscientes de que esta Declaración no se traducirá en un inmediato cambio de conductas que frenen la explotación, la marginación y las injusticias, hoy es un día de festejo para la comunidad aborigen y de callada alegría para todas las personas que nos sentimos parte de una humanidad que a veces hace cosas en nuestro nombre que no podemos comprender ni aceptar.

Escrito en Misceláneas. Etiquetas: . 2 Comentarios »

Witness: videos para cambiar el mundo

Witness es una organización internacional que se propone utilizar el video como forma de documentar las violaciones a los derechos humanos, denunciarlas y provocar el cambio. Por eso su lema es “see it, film it, change it”, algo así como “vélo, fílmalo y cámbialo”.
Witness provee cámaras y equipos de edición a sus socios, en general ONG de carácter local o regional, para que puedan registrar los casos que tienen a su alcance. También los ayuda a difundir el video a través de su página web, a orquestar campañas de denuncia y a presentar pruebas ante juzgados y gobiernos.
Hace unos días, en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, el músico Peter Gabriel -uno de los fundadores de este proyecto- propuso que Witness se convierta en una especie de “YouTube para los derechos humanos”.
Gabriel solicitó además a YouTube que no cuelgue más videos o grabaciones de móviles en las que se vean abusos y agresiones, y que en cambio ese material se derive a la página creada por él, de manera que se convierta en una referencia mundial en este campo.
La web de Witness ocupa el puesto 25 de las 50 mejores ONG´s on-line.

Escrito en Videos. Etiquetas: , . 1 comentario

Gandhi, el hombre pacífico

El 30 de enero de 1948, un fanático simuló inclinarse ante el anciano indio al que todos veneraban para disparar la pequeña pistola que guardaba en su bolsillo. Los tres impactos de bala causaron la muerte en el acto del Mahatma,
Mohandas Karamchand Gandhi
, de 78 años.

Recién a finales del año en que Gandhi fue asesinado se proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos y se empezó a hablar en gran parte del mundo de los derechos inherentes al hombre, sin los cuales la vida resulta miserable e indigna. Sin embargo, eso era lo que predicaba, desde hacía más de cinco décadas, este esmirriado y pacífico, pero nunca sometido, abogado indio. Su lucha fue religiosa porque vivía en un país dominado por los fanatismos, en donde la vida de cada niño que nacía estaba determinada de antemano por la casta y el credo de sus padres. Así, el destino de paria o de privilegio era irreversible y, para los primeros, estaban reservados los peores maltratos y bajezas. Gandhi intentó revertir esto sin confrontarlo con más violencia, sino a través del amor, la resistencia pacífica y la educación e información del pueblo. Quizás no logró eliminar el odio, pero sí despertar la conciencia de la humanidad. Leer el resto de esta entrada »

Contra el fanatismo. Amos Oz

“¿Cómo curar a un fanático? Perseguir a un puñado de fanáticos por las montañas de Afganistán es una cosa. Luchar contra el fanatismo, otra muy distinta. Me temo que no sé exactamente cómo perseguir fanáticos por las montañas, pero puede que consagre una o dos reflexiones a la naturaleza del fanatismo y a las formas, si no de curarlo, al menos de controlarlo. Se trata de una lucha entre los que piensan que la justicia, se entienda lo que se entienda por dicha palabra, es más importante que la vida, y aquellos que, como nosotros, pensamos que la vida tiene prioridad sobre muchos otros valores, convicciones o credos.
La actual crisis del mundo, en Oriente Próximo, o en Israel/Palestina, no es consecuencia de los valores del islam. No se debe a la mentalidad de los árabes como claman algunos racistas. En absoluto. Se debe a la vieja lucha entre fanatismo y pragmatismo. Entre fanatismo y pluralismo. Entre fanatismo y tolerancia. El 11 de septiembre no es consecuencia de la bondad o la maldad de Estados Unidos, ni tiene que ver con que el capitalismo sea peligroso o flagrante. Ni siquiera si es oportuno o no frenar la globalización. Tiene que ver con la típica reivindicación fanática: si pienso que algo es malo, lo aniquilo junto a todo lo que lo rodea
.
El fanatismo es más viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaísmo. Más viejo que cualquier estado, gobierno o sistema político. Más viejo que cualquier ideología o credo del mundo. El fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal. La gente que ha volado clínicas donde se practicaba el aborto en Estados Unidos, los que queman sinagogas y mezquitas en Alemania, sólo se diferencian de Bin Laden en la magnitud pero no en la naturaleza de sus crímenes. Desde luego, el 11 de septiembre produjo tristeza, ira, incredulidad, sorpresa, melancolía, desorientación y, sí, respuestas racistas –antiárabes y antimusulmanas– por doquier. ¿Quién habría pensado que al siglo XX le seguiría de inmediato el siglo XI?”.

Extraído del ensayo “Contra el fanatismo”, del escritor israelí Amos Oz (Editorial Siruela).
El primer capítulo de esta obra fue el regalo de Reyes que la Universidad de Alcalá de Henares hizo este año a sus 24.000 alumnos.

Escrito en Citas surtidas. Etiquetas: . Deja un Comentario »