CortázarSi otras gratas cuestiones no me retuvieran en Madrid, este fin de semana lo pasaría en Santiago de Compostela. Y es que, puestos a elegir entre ciudades lluviosas, me quedo sin dudarlo con la del Santo. A sus encantos conocidos (catedral, callejuelas, gentes, tarta…) se suma ahora -como aliciente casual pero no por eso menos poderoso- su interesante oferta cultural. De entre todo lo que hay para ver, oir y sentir por estos días en Santiago, escogería un par de sesiones del poco conocido cine árabe y un recorrido por el fabuloso universo de Julio Cortázar.
La primera de las propuestas tiene que ver con el Festival Internacional de Cine Euro-Árabe AMAL 2006, que proyectará treinta y cinco películas árabes o que tratan temas relativos a esa cultura.
El segundo plan me llevaría al Colegio de Fonseca, donde se exponen miles de fotografías, cartas, filmaciones de viajes y objetos personales del niño grande que fue Cortázar. La muestra se compone de los objetos que donó la viuda del escritor, Aurora Bernárdez, al Centro Gallego de Artes e Imagen, donde serán conservados. Hay más sobre el universo cortazariano en Santiago.
Unas tapas, un Albariño, y continúo mi breve escapada imaginaria.

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