“Aquí tiene usted: sus pildoritas azules y un párrafo de ‘Las edades de Lulú’, de Almudena Grandes, que le va a ayudar con esto de la imaginación, que también es importante, hombre…Y usted, señora, aquí van sus gotas y algo de Bryce Echenique, mire que el humor y la ironía son muy buenos remedios… ¿Quién sigue por favor?…”
Diálogos como este se producirán muy pronto en las casi setecientas farmacias de Extremadura, cuando se empiecen a entregar, junto con los medicamentos, las 350 “recetas de lectura” (recomendaciones y párrafos de los libros seleccionados) que ha preparado la Junta con el fin de fomentar tan buen hábito como herramienta para lograr la salud.
También allí, en territorio extremeño, los pacientes ingresados en hospitales recibirán libros para leer durante su convalecencia a través de la “Biblioteca de cabecera”.
Dos proyectos que buscan unir la idea de lectura al bienestar general y ofrecerla como sabia vía de escape ante el dolor y la enfermedad.

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