Se acercan las fiestas navideñas y nuestro espíritu solidario parece renacer tras un largo letargo. Se plasman en estos días los resultados de proyectos que llevan todo el año -e incluso más tiempo- gestándose. Todos ellos apelan a esa sensibilización especial que nos provocan estas fechas, aunque confían en que mantengamos nuestro compromiso más tiempo que el árbol de Navidad en nuestros hogares.
Uno de ellos es el rastrillo benéfico de la Asociación Nuevo Futuro, que se realiza hasta el próximo domingo en el Pabellón Pipa de la Casa de Campo de Madrid. En los ochenta puestos instalados pueden comprarse objetos muy variados, a precios muy convenientes, y además disfrutar de una amplia oferta gastronómica y de espectáculos musicales.
La entrada cuesta cinco euros. Unos 1.200 voluntarios (entre ellos mi amiga, la actriz Isabel Prinz) trabajan estos fríos días en el rastrillo, que está abierto de 11 a 22 y cuyos beneficios se destinan a financiar hogares para niños con familias desestructuradas.
Otro proyecto estrenado por estos días es “Un Punto Solidario”. Se trata de una bolsita que puede comprarse por dos euros en las gasolineras Repsol, CAMPSA y Petronor y que contiene un marcapáginas y tres vales de descuento, de un euro cada uno, para ir al cine (canjeable en salas con distintivo Cinecito).
La iniciativa corresponde a Repsol YPF y las fundaciones Lumière y Prasad, que se ocuparán de que los beneficios obtenidos se destinen al proyecto “Niños contra el cáncer” y a labores de ayuda humanitaria en India. Sus padrinos son el director de cine Fernando Colomo y el actor infantil Ricardo Gómez.
Finalmente, ayer la Denominación de Origen La Mancha entregó en Atocha sus premios anuales, que destacan por incluir un apartado de galardones en metálico a figuras del mundo del deporte, el arte, el periodismo, los toros, etc., que a su vez los destinan a organizaciones no gubernamentales para proyectos solidarios.
Este año el Premio Joven Blanco fue para el futbolista del Atlético de Madrid Pablo Ibáñez; el Premio Joven Tinto recayó en el rejoneador Sergio Galán; el Premio Joven Espumoso se dio a la periodista manchega Sonia González y el Premio Joven Rosado se entregó a la simpatiquísima actriz Lluvia Rojo. Cada uno de ellos recogió su galardón y un cheque por 3.000 euros que donaron a diversas instituciones. Lluvia escogió a Inermón Oxfam, para un programa de atención sanitaria en India.
Por cierto, Intermón Oxfam ofrece a las empresas -al igual que lo hacen otras ONGs- la posibilidad de hacer regalos solidarios a sus clientes y empleados en las fiestas navideñas. Una alternativa es donar a la entidad, en nombre de cada destinatario, el dinero que se utilizaría en las tradicionales cestas navideñas. Otra, muy interesante si no se quiere renunciar al disfrute de dulces e ibéricos, es regalar cestas de productos provenientes del comercio justo.
Siempre es posible ayudar, sólo hay que estar dispuesto.

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