No cabe ninguna duda de que lo mejor que se puede hacer con un escritor es leer su obra. Nada hay más importante ni es más apropiado. Pero a veces, cuando esas lecturas nos placen y despiertan nuestra admiración por su autor, prende también la chispa de la curiosidad sobre la vida del hombre que urdió esa historia y supo contarla.
Tampoco es ningún secreto que vida y obra suelen estar estrechamente ligadas. Se nutren mutuamente, se remedan, se niegan y se delatan. Es el caso -por él mismo reconocido- de Gabriel García Márquez. Quizás el mayor talento del colombiano sea saber mirar y saber relatar lo que encuentra su mirada, pues su entorno y su propia familia encierran argumento para más de cien años de buena literatura.
Un nuevo libro añade ahora más datos sobre la vida familiar del Premio Nobel: se llama “Los García Márquez” y en él la escritora y periodista Silvia Galvis ofrece curiosas anécdotas e historias de los diez hermanos de Gabo, entre los que hay una monja, un cantante, un zapatero y hasta un vidente.
Menos florida pero igual de intensa e interesante es la biografía del escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti. Él mismo da más detalles y regala confesiones en una entrevista publicada en el diario argentino La Nación . Instalado ya definitivamente en su Montevideo natal, Benedetti cuenta adónde lo ha llevado la tristeza tras la muerte de su mujer y cómo la literatura, y especialmente la poesía, sigue siendo su refugio y su consuelo. Como lo es para sus lectores.

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