“El lenguaje es una escotilla enorme para que otros vean lo que tenemos por dentro. Personalmente prefiero las escotillas sobrias, que me dan una vista clara y transparente, a esas adornadas con cortinas de encaje y borlas. Juan Ramón Jiménez sugería: Donde puedas decir pájaro; no digas ave… Y es que existen diferencias muy notorias entre ser culto y ser cursi”.

Extraído de “El desprestigiado verbo poner, de JorgeLetralia, post sobre el lenguaje, su mal uso y la cursilería que recomiendo por su acierto y sensatez.