Bolivia construcciones contiene fragmentos de Nada, la popular obra de la escritora catalana Carmen Laforet, sin citar en ningún momento la fuente.
El “detalle” lo descubrió un joven lector de ambos libros y no es menor, ya que obligó al jurado del certamen de novela La Nación – Sudamericana 2006 a revocar su fallo, que había elegido como ganadora a la historia presentada por un tal Bruno Morales bajo el título Bolivia Construcciones.
Las “extrañas similitudes” entre los dos textos fueron detectadas por Agustín Viola, de 19 años, quien envió una carta al diario La Nación contando su descubrimiento.
El seudónimo del autor corresponde al periodista argentino Sergio Di Nucci, quien aduce que siempre dijo ser partidario de la “reescritura” y afirma que, en lugar de perjudicar a Laforet, lo que quiso fue que Nada tuviera “más lectores”.
Difícil cometido si no se cita en ningún lugar a esa obra en la cual se encontró inspiración, y tal vez también algunas ideas. El dictamen del jurado es bastante claro y contundente al respecto:

“Un lector, Agustín Viola, de 19 años, informó sobre «extrañas similitudes», que el jurado desconocía, entre la novela Bolivia Construcciones (Premio de Novela LA NACION-Sudamericana 2006), de Bruno Morales (seudónimo de Sergio Di Nucci) y Nada (1944), de la autora catalana Carmen Laforet. Sin ser tan extrañas, las similitudes existen en varias zonas de la novela. Bien sabemos que las distancias entre texto ajeno y propio, entre copia y originalidad, son muy difusas, y que incluso cierta crítica especializada ha borrado esas distancias. Las discusiones al respecto podrían ser infinitas. Sin embargo, la manera en que se efectúa la apropiación es la que determina su validez dentro del discurso literario. En el caso de Bolivia Construcciones, los fragmentos de Nada, incluidos con mínimos retoques, no significan una reescritura. La novela avanza, las situaciones siguen porque Carmen Laforet las aporta. La ética de un escritor, su honestidad intelectual, consiste en adjudicar a quien corresponda lo que no es fruto de su propio trabajo. Por todo eso, y de acuerdo con los requisitos y facultades conferidas en las Bases del Premio de Novela LA NACION-Sudamericana 2006, el jurado resuelve revocar el fallo”.

Lo cierto es que Di Nucci ha quedado bastante mal parado y sin el anticipo que incluye el premio como adelanto por los derechos de publicación de la obra. Un escándalo. Uno más relacionado con los concursos literarios.

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