Se calcula que unas 945 ballenas serán cazadas este año en el Santuario Ballenero Austral, alrededor de la Antártida.
Greenpeace lleva adelante una campaña abierta para despertar las conciencias de los pueblos y especialmente de los gobiernos sobre esta cruel práctica, claramente injustificada en nuestros tiempos.
Hace unos años, el biólogo marino Roger Payne sorprendió al mundo científico al anunciar que las ballenas cantan.
Payne, quien lleva treinta años dedicado al estudio de estos inmensos y gentiles habitantes del océano, ha declarado que “permitir que la caza de ballenas se reactive es un desastre…hablamos de un animal que no le hacía daño al hombre, que había vivido en la Tierra durante millones de años sin que lo molestaran… Si no salvamos a las ballenas, no salvamos nada”.

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