Los seguidores de la New Age -y de las incontables doctrinas, movimientos y escuelas surgidos a su vera o bajo su influjo- no se cansan de repetirlo: el pensamiento positivo es fundamental para provocar el cambio y lograr el éxito. Basándose en esta idea ampliamente difundida, The Secret avanza desde hace unos meses con la fuerza irrefrenable de una poderosa revelación espiritual y se está convirtiendo en un arrasador fenómeno de masas. Y de ventas.
The Secret es el nombre de un documental de 93 minutos de duración rodado por la productora australiana Rhonda Byrne, hoy “empresaria espiritual” y millonaria según The New York Times.
La película se promociona como la puerta “al gran secreto del universo”, que dará paso a “una nueva era para la humanidad”. Mezcla entrevistas con “veinticinco maestros del secreto”, entre los que hay filósofos, científicos, médicos, líderes espirituales y escritores, con episodios escenificados sobre sus enseñanzas y casos reales.
The Secret revela un supuesto secreto oculto en el seno de la humanidad durante cuatro mil años y sólo conocido por algunos grandes pensadores y figuras de la historia (Platón, Leonardo, Galileo, Napoleón, entre otros) para alcanzar la salud, la felicidad, el amor y la riqueza. En suma, para conseguir cualquier cosa que se anhele.
De acuerdo a sus creadores, las claves para hallar esta llave mágica se encuentran repartidas a lo largo de los siglos en la tradición oral, la literatura, la filosofía y las religiones, y por primera vez han sido reunidas y descifradas en este documental para que sean accesibles a todos los seres humanos.
En esencia, el secreto responde a la llamada “ley de atracción”, que postula que si uno desea ferviente y sinceramente algo, piensa en ello y cree que sucederá sin ningún atisbo de duda, el universo lo hará posible. Lo dicho, pensamiento positivo.
El documental ha sido el primero en ser lanzado en forma simultánea en todo el mundo a través de Internet. Sólo allí se puede descargar o ver. Se han vendido hasta el momento 1,5 millones de copias en DVD y no se tienen cifras oficiales de la cantidad de visualizaciones on-line que ha tenido.
A su vez, el libro posterior -también llamado The Secret y escrito por Byrne en menos de un mes- encabeza los listados de ventas en Estados Unidos y se estima que pronto hará lo propio en otros países, aupado por la fama de la película. En el apartado comercial también se ofrece un audio-libro y un disco con la banda sonora del documental.
Pero esto no es todo. Lo más impresionante del fenómeno en que se está convirtiendo The Secret es la creciente comunidad que se ha formado en torno a él. Una comunidad que genera adeptos a cada paso (algunos de ellos tan famosos como la presentadora Oprah Winfrey), tiene sus propios foros y chats en internet, ha consagrado como sus nuevos gurúes a los especialistas consultados en la película y aplica el secreto como un mantra todopoderoso para lograr los más variados propósitos.
Tal vez lo sea. Al menos para muchos –más allá de Byrne, por sí sola un ejemplo de la efectividad de la fórmula- lo es sin ninguna duda.

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