¿Cuánto puede cambiar una persona en treinta años? ¿Y una familia entera? ¿Los cambios son progresivos o abruptos? ¿Todos cambian a la misma velocidad? Estas y otras dudas quedan resueltas con el trabajo del fotógrafo argentino Diego Goldberg, quien tomó una instantánea anual, cada 17 de junio, de cada uno de los integrantes de su familia, a lo largo de tres décadas.
La transformación provocada por la vejez en los adultos y por el crecimiento en los pequeños, el deterioro físico, los rasgos de carácter, los parecidos y las diferencias, las sucesivas modas e incluso las emociones y los temperamentos: de todo esto hablan las instantáneas reunidas bajo el título “La flecha del tiempo”.

El largo recorrido de esta saeta irreversible puede verse aquí.

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