La esticomancia es un arte adivinatorio muy antiguo que consiste en elegir un libro al azar y abrirlo por una página seleccionada también en forma fortuita. El mensaje que se busca lo dará el párrafo o las línes hacia las cuales se dirija inmediatamente la vista del lector.
Entre los libros más utilizados para esta práctica figuran la Biblia (de hecho se habla de la “bibliomancia“), el I Ching, el Corán y los de poesía, aunque puede utilizarse cualquier obra.
Así que aquí va la propuesta para este último día de marzo: tomen el libro que tienen más cerca, ábranlo en una página cualquiera y lean el primer párrafo que capte su atención.
¿Qué mensaje oculta? ¿Se ajusta de alguna manera a la situación que viven?
Empiezo yo:

-¡Nadie!- La voz de Bacon se elevó como un grito-. Esto es lo más importante. Confiamos en el otro y, más todavía, en nuestra propia intuición. Todo se esconde en la confianza. ¿Qué es la confianza sino la posibilidad de creer en el otro, aunque sin la certeza de que nos diga la verdad? De cualquier modo, siempre ocurre así. Hay que ser realistas, Irene: nunca podemos estar completamente seguros de los demás. Nunca.

Página 205 de En busca de Klingsor, de Jorge Volpi.

Creo que el “mensaje” me queda bastante claro…

Anuncios