El haiku es un brevísimo género poético de origen japonés. En los poemas alumbrados por esta corriente se condensa la fertilidad de los significados y la insondable riqueza de las palabras, ya que se trata de obras de sólo tres versos, sin rima ni metáforas.
Tres únicas líneas para desnudar la esencia del mundo y del alma humana, aunque en sus inicios la referencia obligada era la naturaleza –a la que siempre han estado más atentos los japoneses- y los cambios que en ella provocan las estaciones.
Con el paso de los años, el haiku tradicional fue liberándose también de sus ataduras métricas, en principio muy rigurosas, y comenzó a abrirse paso en Occidente.  
Muchos poetas de todo el mundo se han visto tentados por el desafío sintético y el espíritu contemplativo que propicia el haiku. En lengua castellana sobresalen los nombres de los mexicanos Juan José Tablada y Octavio Paz, el argentino Jorge Luis Borges o el uruguayo Mario Benedetti como algunos de los autores que han estudiado y creado piezas de esta poesía minimalista (convirtiéndose en haiyines, como se llama a quienes escriben haikus).
El pasado lunes, con motivo del Día del Libro, las bibliotecas de las universidades de Murcia y de Castilla La Mancha dieron a conocer los nombres de los ganadores del I Concurso de Haiku. Estos son los poemas que se llevaron los dos primeros premios (uno por cada sede educativa):

El sol espanta
nubes y arboledas.
Hoy tengo sed

Miguel Ángel Molina

De nuevo unida
la bandada después
del rascacielos.

Luis Manuel Carril García

Más información:

El Rincón del Haiku
Haiku en Wikipedia

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