Letralia, Tierra de Letras cumple once años. Y como no me canso de recomendarla, pensé que lo mejor era escribir un post de cumpleaños. Porque aunque no fue fácil empezar con un proyecto de estas características allá por mayo de 1996, cuando Internet aún era una selva enmarañada, primitiva y agreste, menos aún lo es mantenerlo a lo largo de más de una década, que es lo que lleva editándose esta revista digital de literatura.
La constancia no es otra cosa que la unión de la fuerza de voluntad, la responsabilidad y la dedicación aplicada a un objetivo. Sin duda es también una de las virtudes que distingue al editor y creador de Letralia, Jorge Gómez Jiménez, flamante Premio 20Blogs por su bitácora personal.
Sólo así, además de mantenerse viva todos estos años, Letralia ha sabido hacer fructífero el paso del tiempo hasta convertirse en la cálida y fecunda tierra de acogida y refugio de las letras hispanoamericanas. La que hacen los escritores de oficio y los aficionados.
Leo Letralia casi desde sus comienzos e incluso he publicado allí alguna colaboración. Su ejemplo me inspiró hace muchos años –también alumbrada por “la insolencia de nuestra juventud” de la que habla Jorge en su editorial aniversario– la publicación de un boletín literario semanal llamado Letras del Virrey.
A pesar de que mi iniciativa tuvo una vida mucho más breve, aquello me sirvió para vislumbrar la colosal, de a ratos solitaria y siempre agotadora (aunque gratificante) labor que desarrollan las manos que están detrás de Letralia recopilando información, resumiendo, descartando, entrevistando, editando, buscando apoyos, escribiendo, recortando fotos, enviando correos, etc.
Letralia, Jorge: por muchos años más.

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