Madonna luciendo el sujetador de Gaultier Un millonario coleccionista chileno está revolucionando el mercado de las subastas y el ambiente -generalmente muy exclusivo y controlado por unos pocos- en el que se mueven los compradores de los museos internacionales dedicados a la historia de la moda y al cine. Se llama Jorge Yarur Bascuñán y su nombre está en boca de todos desde que hace unos años comenzó a pujar y a comprar a precios que ni siquiera instituciones poderosas y de gran prestigio pueden alcanzar.
Así, por 21.150 dólares, Yarur Bascuñán logró quedarse con el sujetador que Jean Paul Gautier diseñó para Madonna para su gira “Blonde Ambition” y pagó otros 94.800 dólares por el tutú que Leslie Hurry concibió para la bailarina británica Margot Fonteyn en el Lago de los Cisnes.
Los reputados coleccionistas de este tipo de objetos dicen que el recién llegado chileno tiene buen ojo pero, sobre todo, un bolsillo profundo que le ha permitido hacerse con las mejores piezas que se han puesto en venta o han salido a remate.
¿Pero quién es Jorge Yarur Bascuñán y qué pretende? El chileno tiene 46 años y un patrimonio económico heredado que solventa la realización de todos sus sueños. O los sueños de su madre, que es lo que Yarur Bascuñán dice querer cumplir.
Con ese fin acaba de inaugurar el Museo de la Moda de Santiago (al acto acudió el actor Elijah Wood, el joven de El señor de los anillos), que con una impresionante colección de ropa y accesorios hecha y/o vestida por famosos se perfila como uno de los más importantes reservorios de la historia de la moda del mundo.
El nuevo museo –que abrirá sus puertas al público el 29 de este mes- fue construido en la mansión familiar del rico heredero, hijo único de un bancario y empresario textil y una mujer llamada Raquel Bascuñán Cugnoni que en su época fue modelo de sofisticación y elegancia, ambos ya fallecidos.
Su vástago se encargó personalmente de la completa remodelación que necesitó la casa de 1.500 m2 para albergar una colección que se inició con las 500 exquisitas piezas de los años ‘0 y ’60 que le dejó su madre y se fue ampliando con las acertadas y millonarias compras que Yarur Bascuñán hizo por todo el mundo.
El Museo de la Moda de la capital chilena atesora ya ocho mil objetos, entre los que hay creaciones de Christian Dior,  Balenciaga, Yves Saint Laurent, John Galliano o Vivienne Westwood, entre otros grandes modistos, y prendas que aún guardan las formas de Joan Crawford, Marilyn Monroe, Lady Di, Clark Gable o María Callas, sólo por citar algunos nombres.
Yarur Bascuñán empezó con este proyecto hace ocho años. Aunque él supervisó cada detalle personalmente, contrató a la curadora Lydia Kamitsis, ex asesora del Museo de la Moda y Textiles de París, para asesorarlo en la organización y exposición de su flamante colección.
El nuevo -y modernísimo, a decir de quienes ya lo han visto- museo chileno cuenta además con un centro de restauración y conservación y un importante centro de documentación. Y también tiene un espacio destinado al tenis. Nada que ver con la moda, cierto, pero es el deporte favorito de Yurus Bascuñán. Y él está seguro de que su adorada madre hubiera consentido que se guardara una sala para exhibir su particular colección de vestimentas y raquetas de famosos.

Más información:
“Amor, dinero y ropa” – The New York Times
“El museo chileno que compite con los europeos” – El Mercurio

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