Lauren Bacall“The old days were great, but they don’t exist any more. So why upset myself thinking about them?”
(Los viejos tiempos fueron fantásticos, pero ya no existen. ¿Así que por qué molestarme en pensar en ellos?)

“I love my profession. I have tremendous respect for it. What I don’t have respect for is the red carpet and the celebrity scene. It’s become a zoo. It’s so stupid”.
(Amo mi profesión. Tengo un tremendo respeto por ella. Lo que no respeto es la alfombra roja y el ‘mundillo’ de las celebridades. Se ha convertido en un zoológico. Es tan estúpido.)

Estas frases sueltas forman parte de una larga entrevista que la actriz Lauren Bacall, de 82 años, otorgó al periodista Martyn Palmer, del diario británico Times.
La que fue la última esposa de Humphrey Bogart, de quien la separaban 25 años pero la unía una gran compenetración tanto dentro como fuera de la pantalla, confiesa su soledad de décadas. Bacall dice que “ya no existen los grandes hombres”, asegura que jamás planificó su vida y revela que no puede imaginarla sin amigos, pese a que muchos de ellos se han muerto en los últimos años.
Sus respuestas son un compendio de inteligencia, carácter y personalidad. También, el testimonio de una época de divas seductoras y elegantes que se extingue junto con sus protagonistas.
Bacall, que en su juventud fue conocida como “The Look” (la mirada), sigue en activo. Su última película es The walker (El caminante), dirigida por Paul Schrader y que se estrenará a finales de año en Estados Unidos y Reino Unido.

Anuncios