Un buen día tu instinto maternal se despierta, nace como un brote nuevo en una planta. Estás en un mundo en el que es necesario matar para sobrevivir, pero de repente ese día, en lugar de luchar y rugir, te enterneces, sientes compasión y decides proteger en lugar de atacar.
Aparentemente eso es lo que le sucedió a Legadema*, una hembra de leopardo de tres años que se convirtió en la madre adoptiva de un pequeño babuino tras matar a su madre. Un comportamiento completamente inusual en estos animales, que habitualmente se comen también a las crías. 

Las imágenes forman parte del documental Eye of the leopard (El ojo del leopardo) emitido por National Geographic hace ya varios meses, pero recién ahora lo descubro y, después de verlo un par de veces, creo que vale la pena compartirlo.
El audio está en inglés, pero la historia no necesita más explicaciones. El final es algo triste, aunque ajustado a las leyes de la naturaleza: el bebé babuino no sobrevivió sin su madre, pese a los mimos y cuidados de Legadema.

* El nombre se lo puso el equipo de filmación que la siguió durante tres años y medio por su hábitat natural, en Botswana.

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