¿Qué hace alguna gente cuando se encuentra con la ventanilla de un coche completamente cubierta de polvo? Sin dudarlo, estira el dedo de E.T. y le deja un mensaje al dueño del vehículo. Suele ser “Lavame, sucio” (el calificativo es optativo, aunque frecuente), pero también hay fanáticos del Smiley y necesitados de autoconfirmación que dibujan sus iniciales o su nombre.
Scott Wade es una de esas personas, aunque en su caso las cosas han llegado mucho más lejos. Lo que sucede es que, además de un dedo índice algo inquieto, este estadounidense de 47 años posee ciertas aptitudes artísticas y reside en las afueras de Austin, Texas, junto a una carretera donde las nubes de polvo que levantan los coches al pasar se confunden con las del cielo. Sin ir más lejos, su Mini Cooper y el Mazda que conduce su mujer están permanentemente ocultos por un velo blancuzco que les ha servido a ambos, y a muchos otros aficionados desconocidos, de pizarra y de lienzo improvisado.
Así es que un buen día Wade decidió unir y aprovechar todas estas circunstancias y se dedicó a recrear grandes obras de arte y a hacer retratos y caricaturas sobre los cristales, creando una colección un tanto bizarra de dibujos perecederos que inmortaliza en fotografías y vende a través de su web Dirty Car Art. En lo último que piensa ahora es en lavar su coche.

Scott Wade

Ver más obras de Wade.

(Vía fandecine)

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