La luz es tenue, la música ambiental apenas un susurro. La profesora de yoga corrige una postura de pie previa a una serie dinámica de asanas. Los alumnos escuchan con atención.

Profesora -La espalda bien recta y la columna como “creciendo” hacia arriba. Levantad un poquito los hombros y giradlos hacia atrás, de manera que el pecho salga levemente hacia adelante.

Seis personas siguen sus instrucciones en silencio.

Profesora -Tampoco a la Obregón, ¿eh? Sin exagerar.

Las risas de todos aflojan los cuerpos. Yo, además, me prometo recordar la frase magistral (y nunca mejor dicho).

El mal ejemplo
Anuncios