Los años en que España fue una amalgama más o menos bien avenida de cristianos, judíos y moros y la posterior expulsión de estos dos últimos pueblos por parte del primero me fascinaron desde que conocí esta parte de la historia nacional. Pero también me tenían intrigada. No podía creer el profundo desconomiento que ostenta el común de la gente sobre este tema (especialmente acerca de la segunda expulsión, la de los llamados moriscos), que de tan obcecado se acerca más a la negación que a la ignorancia, ni podía comprender por qué se transformó en extraño y lejano algo que un día fue propio y cotidiano, renunciando a la riqueza de la variedad. De todo esto hablé hace unos días con el escritor catalán Ildefonso Falcones, un muy serio abogado que un día consiguió publicar con un éxito de titán su primera novela, La catedral del mar, y que ahora acaba de sacar la segunda, La mano de Fátima, donde aborda estas cuestiones. Un libro que se lee muy fácilmente, que te mete a los personajes y a sus trágicas faenas en la mente como si fueran reales y que sólo tiene la contra de su extensión (casi mil páginas) y su consecuente peso anti-lectura en medios de transporte.

Esto es lo que escribí sobre el libro y mi encuentro con su autor:

Ildefonso Falcones relata la expulsión de los moriscos en ‘La mano de Fátima’