El fin de semana pasado estuve en Comillas (Cantabria) disfrutando de su precioso paisaje, del V Congreso de Nuevo Periodismo, de la compañía de mis grandes colegas de 1001 Medios y, bastante menos, del frío y de la lluvia que nos acompañaron sin pausa. Los “milyun” dimos un taller que produjo Javier Barrera (Ideal de Granada) y presentó y moderó de manera admirable Javier Casal (Cadena SER).  Más allá de algunos problemas técnicos con las conexiones  (sumamos a la charla a periodistas de Caracas, México y Madrid) que nos dieron un par de lecciones, la tarde fue muy productiva y el debate que se estableció, tanto de manera presencial como a través de Twitter (transmitimos el evento en directo por internet),  nos dejó una sensación muy grata.

A mí me tocó, una vez más, hacer un resumen de cierre del taller. Aquí dejo algunos apuntes de mis palabras:

En el taller de 1001 Medios en Comillas, durante el V Congreso de Periodismo Digital, hubo dos palabras clave: conversación y escuchar. De una conversación participamos actualmente los periodistas, y en ese marco debemos redefinir nuestro trabajo y encontrar nuestro nuevo rol, más cercano ahora que nunca a la mediación, la moderación y la filtración. Ya no somos los únicos emisores ni la comunicación sigue siendo unidireccional. Saber escuchar es lo que nos pide la audiencia, tanto a los periodistas como a los medios de comunicación (especialmente a estos últimos). De nada sirve estar en las redes sociales, fomentar la participación de los lectores e impulsar la creación de comunidad si todo lo que se genera en esos ámbitos no lo recogemos ni le damos valor.

Durante su discurso en la apertura del taller, Fernando Jáuregui, director del congreso, anunció que a partir del año próximo el encuentro “dejará caer” de su nombre la palabra “nuevo”. “Ya todo el periodismo lo es, el resto está muerto”, remarcó.

También señaló que en España “no tenemos ni idea de lo que pasa en América Latina, ignoramos a todo un continente que además habla nuestra misma lengua”.

Justamente pare evitar ese error, 1001 Medios trabaja en conexión permanente con profesionales al otro lado del Atlántico. El taller de Comillas, que estuvo moderado por Javier Casal, tuvo la participación lucidísima de Luis Carlos Díaz, de Periodismo de Paz, desde Caracas, y de Filemón Alonso-Miranda, blogger de El Universal de México.

Ambos hablaron y dieron ejemplos de cómo internet, los blogs y Twitter están modificando la comunicación en sus respectivos países. Luis Carlos habló de una “disidencia militante constante a través de la Red” y Filemón de “un rejuvenecimiento del periodismo anquilosado” gracias también a ella.

El taller contó con una amplia participación a través de Twitter y gracias al streaming que ofreció 1001 Medios. Se tranformó, también él, en una conversación con debate acerca de los cambios que vive la profesión y los medios y su relación con la audiencia.

Se dijeron cosas como que “cada vez hay menos periodistas y más opinadores”, “lo que está pasando nos obliga a hacer una reflexión sobre hacia dónde vamos”, “las libertades las ha facilitado internet, que derriba muros” y “Google hace más por la comunicación que muchos mediso”, entre otros temas.

Casal, que encauzó el debate y lideró como el maestro que es los problemas técnicos que tuvimos con Skype, sostuvo que “seguimos sin entender que el oyente ya no es alguien pasivo, que se traga todo lo que decimos” y que “ahora la persona recibe la información, la analiza y, como novedad, responde, añade, rectifica”.

El gran Enrique Meneses no podía faltar al encuentro y desde Madrid sacó a relucir la actualidad a través de lo que pasa en Cuba con la libertad de expresión y en España con el proceso contra el juez Garzón. No podíamos escapar a las noticias, somos periodistas, y hoy más que nunca vivimos en la era de la inmediatez.

César Calderón también apuntó otro dato a tener en cuenta: no hay que estar por estar en las redes sociales, sino tener una estrategia, previa, de comunicación en ellas. “No es necesario participar si no tienes nada que decir”, añadió. Los demás asentimos.

Como cierre, me permiti recoger una palabra -fue la tarde de las palabras clave- nombrada por Luis Carlos. Esperanza. Somos muchos periodistas, cada vez más y no queda demasiado tiempo antes de volverse obsoleto, que vemos en esta revolución de los soportes, las formas y las costumbres una renovación esperanzadora.

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