El pasado fin de semana asistí, en Sevilla, al EBE -Evento Blog España- por tercera vez. Sin embargo, era la primera que no tenía que cubrirlo para un medio de comunicación y, por tanto, pude dedicarme sin ambages ni culpa a disfrutar del espacio más interesante que consigue crear cada año el mayor encuentro de “desvirtualización” del país (y dicen que el segundo de Europa): los pasillos.

Es una metáfora para describir los encuentros y charlas paralelas que se producen en el EBE, fuera del programa oficial y sin premeditación, aunque sí con alevosía. Estas conversaciones entre colegas y amigos, muchos de ellos conocidos hasta entonces sólo de forma virtual o con los que, el resto del año, sólo se mantiene una relación por esa vía, se han transformado en la cita ineludible para todos los que trabajamos en el mundo del periodismo y, fundamentalmente, en la Red. El EBE es casi como un evento tomado por sus concurrentes (¡cada vez más jóvenes!), en el que se recargan pilas, se constata hacia dónde van las cosas, se comparten experiencias y se pereñan nuevos proyectos.

En Sevilla, además, hicimos el sábado una cumbre informal de 1001Medios, el Laboratorio Permanente de Comunicación del que formo parte junto con otros colegas. Si 2010 fue el año de lanzamiento, consolidación y crecimiento, lo que nos espera para 2011 es aún más interesante y promete dar mucho de qué hablar. El asunto es hacer buen periodismo, siempre lo fue y siempre lo será. Porque nos apasiona y porque creemos que cumple una función social ineludible y necesaria. Estamos experimentando en el cómo.

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