…aún estoy aquí. Tan distinta y tan fiel a aquella que llegó sin saber muy bien cómo ni para qué. Hoy tengo las respuestas, y nuevos interrogantes. Gané mucho, perdí mucho. La balanza no se decide ni tiene por qué hacerlo, como el clima. Qué sabe uno adónde va a estar dentro de unos meses, unos pocos años, otra década. Es así y bien que lo sea. Ayer, para celebrar estos diez años de este lado del mundo, tuve un auténtico y exuberante “día de avión“. De los logrados, con olores rotundos, postales inesperadas y mensajes urgentes. Feliz aniversario to me.