Mike Hollingshead se define como un “cazador de tormentas”. Y no es un eufemismo ni una broma: perseguir truenos, rayos y diluvios por todo Estados Unidos es su única y absorvente ocupación desde hace más de dos años.
Empezó filmando y fotografiando los temporales como un simple aficionado, pero pronto descubrió que podía convertir esa actividad paralela en oficio. De esta manera, pensó, rentabilizaría la importante inversión de tiempo y dinero que le demandaba (“persigue” unas cuarenta tormentas al año y conduce miles de kilómetros cada semana para hallarlas en su mejor momento, a veces en vano) y ya no tendría frenos a su obsesión.
Hollingshead lo logró y se convirtió en un experto. En su web explica cómo captar los mejores cielos, hacer fotos nocturnas o bajo la lluvia, interpretar las previsiones metereológicas y encontrar la belleza en la furia del planeta. Allí, además, vende sus videos e instantáneas.
Pero no es el único. En la red hay muchos otros “cazadores de tormentas”, entre ellos uno de los más reconocidos especialistas estadounidenses en el tema, el “periodista del clima extremo” Warren Faidley, quien ha ampliado su campo de trabajo a todo tipo de fenómenos metereológicos sorprendentes o preocupantes, como los que está provocando el cambio climático.
En su web, Faidley busca sponsors para la “temporada 2007 de caza de tormentas y tornados” que, según afirma, está a la vuelta de la esquina junto con la primavera y promete ser “violenta y peligrosa gracias a El Niño”. Allí, además, vende “tours de caza” guiados por él mismo y su reciente libro, un manual para sobrevivir a temporales y huracanes bautizado The Ultimate Storm Survival Handbook.