Anduve por Bonn. Fui a participar del Global Media Fórum y de paso recoger el premio The Bobs que le dieron a finales del año pasado al blog 233grados.com. Conocí a gente interesantísima, hablé y debatí horas y horas sobre periodismo, estuve con la gente de la redacción en español de la Deutsche Welle (el gran José, Claudia, Pablo, Emilia, Cristina, ¡gracias, un gustazo!) e hice algunas entrevistas. Ayer viernes, mientras daba un primer y último paseo por la pequeña ciudad alemana, sólo podía repetirme una cosa. Algo que ya tengo muy aprendido, pero que no deja de presentárseme cada cierto tiempo como una verdad reveladora y concluyente: “La ignorancia es muy atrevida”. Varias personas me habían advertido que Bonn era demasiado pueblerina y aburrida, sin nada para ver. A mí me pareció encantadora, con sus puestos de flores (¡baratíiiisimas, qué envidia!), sus panes riquísimos, sus incontables bicicletas y ciclistas y su avasalladora tranquilidad (sólo un par de datos: muchas bicicletas no tenían candado; los chicos, en un colegio, jugaban durante el recreo en un patio delantero sin rejas, muros ni vigilancia). O seré yo nomás, que no me canso de viajar y de observar, en cada lugar al que voy, cómo viven los demás, qué hacen, cómo visten y caminan, cuáles son sus hábitos cotidianos, cómo son sus casas. Voyeur total.
Todo lo sucedido en Bonn está teniendo mucha repercusión en los medios, y a mí en lo personal me está dando gratísimos resultados que enumero aquí:
- Mención en The Guardian (¡uno de mis periódicos favoritos!)
- Entrevista en la Deutsche Welle
- Felicitación de La Propaladora
- Rebote de la noticia en Strange Attractor y Periodismo Ciudadano
- Crónica de mi colega y amiga Paula Carri en Aryentina

Lo mejor que tiene Eurovisión (¿o lo único?) es que te hace tomar conciencia de lo que es realmente Europa. De su tamaño, su diversidad cultural, sus divisiones internas, sus no muy numerosos puntos de contacto y su tremendo desconocimiento acerca de sí misma. El concurso anual de música que enfrenta a candidatos de diferentes países europeos es, además de un concierto entre esperpéntico y folclórico, un apurado recuento de Estados que la mayor parte del tiempo olvidamos que existen y de los que no sabemos casi nada fuera de su ubicación geográfica (de algunos ni siquiera eso, que los ex soviéticos parecen entremezclarse en el mapa que guardamos en la mente). Algo parecido sentí durante el encuentro de periodistas y bloggers organizado por el
Este encuentro también sirvió de acto de lanzamiento de Think About It, un concurso de blogs sobre las elecciones que realiza el EJC y del que participamos como autores invitados todos los que estuvimos en Bruselas. Vamos a escribir, cada uno desde su perspectiva local y personal, sobre el proceso electoral y sobre los temas que nos preocupan a nivel europeo. La gente puede leer, y votar, en la 







